La reacción de los padres ante el bullying: Mitos y realidades


Dicen que detener el acoso escolar o bullying, es trabajo de las autoridades y los profesores en las escuelas, pero y ¿qué rol le toca a los padres?

Existen muchos mitos alrededor de cómo deben actuar los padres cuando sus hijos están acosando o siendo acosados en las escuelas: si limitarse a escuchar a sus hijos o actuar, y si se actúa, ¿cómo hacerlo?

1. El bullying es normal en la edad escolar.  El tener esta percepción y no darle la importancia que merece, solo hace el problema más fuerte. He escuchado a muchos adultos que dicen que cuando ellos eran chicos, molestarse también existía y que no les trajo ningún problema. La realidad es que en la actualidad la gravedad del acoso físico y verbal ha llegado a niveles que no se veían hace algunas décadas.

Si su hijo, sobrino o vecino, les hace algún tipo de comentario relacionado con situaciones de bullying en su escuela – por más ligero que este sea – debe de ser tomado como una llamada de atención. El niño acosado probablemente no se sienta con la suficiente confianza para aceptar que tiene miedo o está sufriendo, sin embargo, puede estar sacando este tema a colación como una forma sutil de pedir ayuda. El deber como adultos es no ignorarlo y ayudarlo. El niño acosador contará orgulloso sus anécdotas, pero si no le hacemos entender que lo que está haciendo está mal, nuestro silencio será como otorgar a este niño el permiso para seguir haciendo lo mismo.

2. Dejar que el niño resuelva sus problemas solo.  Otro mito es que se debe dejar que el niño pase por esta etapa y que resuelva sus problemas por él mismo para poder forjar su carácter. Si lo piensan, esta sería sin duda una forma muy agresiva de dejar que nuestros hijos crezcan.

Cuando un niño sufre acoso su personalidad sufre trastornos. En vez de aprender a resolver problemas, la confianza en sí mismo se va hasta el suelo y se sentirá inseguro de dar cualquier paso en el futuro. En el caso de los niños que abusan, su personalidad también se verá perjudicada. Estarán acostumbrados a obtener resultados de mala manera y a vivir de forma agresiva; esta forma de reaccionar será heredada a sus hijos cuando estos tengan familia. Además, no sabrán como sobrellevar la frustración y les costará trabajo adaptarse a la sociedad, pues llevarán siempre relaciones problemáticas.

3. Que el niño responda a una agresión con más agresión. Otro mito completamente errado es el impulsar a los niños a “no dejarse”, a agredir si son agredidos. Si queremos detener este problema en México y el mundo, se necesita responder de manera más inteligente. La comunicación: padres-hijo, alumno-maestros y maestros-padres son vitales para coordinar esfuerzos.

Como un tema que nos afecta a todos como sociedad, los invito a participar platicando experiencias o dando sus puntos de vista. La comunicación es la herramienta más importante para lograr mitigar este mal.

Fuente: CuidadoInfantil.net http://goo.gl/ZZxhJ

 

Ver también:

Reflexión sobre bullying, “Después de Lucía”.

¿Cómo detectar si un niño sufre bullying?

Convierte tus problemas en retos creativos

 

 

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)

About author

This article was written by Valeria Amezcua

phản hồi

No Comments

Leave your comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *