¿Quién se preocupa por los niños acosadores?


quien se preocupa por los niños acosadoresComo ya sabemos, un bully, o también llamado acosador o matonero, es aquel niño que infringe el acoso escolar. Puede parecer que ellos no tienen problema en salir ilesos de un día de escuela, pero la realidad es que sus acciones también generan consecuencias negativas en ellos mismos.

Como vimos en el artículo, Las víctimas del bullying no tienen muchos enemigos, por lo general, quienes son acosados suelen tener cosas de las que los niños acosadores carecen. Los niños acosadores suelen sentir envidia y una cierta rivalidad hacía ciertos niños que probablemente sobrepasan sus capacidades o tengan mejores oportunidades que ellos.

El acoso per sé es una muestra de baja autoestima de quien lo aplica. Esa necesidad de demostrar tener el poder en el salón de clases puede ser causada porque fuera de la escuela no tienen la posibilidad de llevar a cabo ninguna decisión ni de ser tomados en cuenta.

La sociedad tiende (tendemos quizás) a sentir repulsión hacia niños que practican el bullying y considerarlos culpables de las muertes o suicidios de los niños acosados. Sin embargo, ellos son también esa otra parte de nuestra niñez víctima de otras circunstancias. Este acoso/matoneo es una consecuencia de una vida con carencias, principalmente emocionales.

Algunas de las consecuencias que puede dejar el acosar a los compañeros de clase son:

  • Posibilidades altas de consumir alcohol y drogas durante la adolescencia y la adultez.
  • Tener una vida sexual precoz y sin cuidados.
  • Participar en peleas, vandalismo y probablemente dejar la escuela.
  • Dificultad de llevar una vida social estable, pues sus reacciones son impulsivas e intolerantes.
  • Verse encerrados en un ciclo de violencia y de inestabilidad durante su vida adulta.
  • Repetir estos patrones de violencia con su pareja y con sus hijos.

Según Alan Hilfer, jefe de psicología en el Centro Médico Maimonedes en Brooklyn, Nueva York, los niños acosadores son parte de un ciclo que comenzó con abuso hacía ellos y cierra cuando ellos abusan de otros niños.

Hilfer comentó en una entrevista hecha por ABC News el año pasado que los bullies pueden ser depresivos, tener una serie de miedos arraigados y generalmente no saben cómo controlar su enojo y frustración. Por estas razones buscan sentirse superiores a otros y su forma de lograrlo es aplicando el bullying.

Es sin duda reconfortante cuando se sabe que sus hijos no son parte de las estadísticas de los niños acosados, pero saber que son parte de aquellos que acosan a otros no debe ser reconfortante; por el contrario, debe prender un foco rojo.

Un niño que acosa requiere de ayuda psicológica y tanto los padres como las escuelas deben darle importancia a este tema. Para todo niño acosador debe existir una raíz de su enojo y de su frustración, llegar a ella y ayudarlo puede cambiarle la vida a él y a quienes lo rodean.

Fuente: ABC NEWS 

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This article was written by Valeria Amezcua

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