Solución de problemas y conflictos


En la vida diaria debemos manejar problemas y conflictos, buscar siempre  soluciones flexibles y creativas, además de identificar los factores de cambio que pueden venir con ellos. Si aprendemos a manejar y solucionar nuestros problemas y conflictos, estamos ante una clara oportunidad de desarrollo y crecimiento personal y social.

Ante esto, debemos saber que no es posible ni deseable evitar los conflictos en todo momento. Estos forman parte de nuestra vida diaria y no podemos escoger como o de donde surgen, pero sí podemos tomarlos como oportunidades para renovar nuestras capacidades y crecer. Si aprendemos a aceptar los conflictos como un motor de nuestro desarrollo, lograremos ser personas orientadas a establecer objetivos y estrategias que nos permitan ser creativos, flexibles y aptos para aprovechar las diversas oportunidades que se nos presentan cuando debemos solucionar un conflicto.

Es imperativo saber que “conflictos” y “problemas” no forzosamente son sinónimos de “daño” y “peligro”. Los conflictos se presentar a partir de cualquier situación de la vida diaria y el solucionarlos de modo satisfactorio nos hará más hábiles y estaremos preparados en todo aspecto de nuestra vida.

Hay tres formas básicas de actuar ante un conflicto, y es imperativo que aprendamos a elegir cuál es la mejor manera para comportarnos ante tal o cual situación:

Competir. Es buscar el éxito a costa de la derrota de los demás. El entrar en competencia no significa dañar forzosamente a los demás, sino que estamos demostrando nuestras capacidades para realizar alguna tarea o trabajar orientados a un cierto objetivo, y en ocasiones en necesario que una persona sea seleccionada para alcanzar dicho objetivo del mejor modo. Es importante que sepamos demostrar nuestra competitividad cuando estemos seguros de que estamos haciendo lo correcto, que sepamos que el resultado de una situación es beneficioso para nosotros, y cuando es de vital importancia actuar con rapidez.

Complacer. Significa ceder en mis posturas y hacer lo que determinen otras personas. En muchos casos es lo opuesto a competir, ya que al complacer me olvido de mis propios intereses y busco satisfacer los intereses de alguien más o los de un conjunto de personas. Ser generosos y desinteresados es un modo de ser complacientes con quienes nos rodean y necesitan de nuestra ayuda. Es importante saber que no debemos ser complacientes cuando una situación nos pone en peligro o riesgo de problemas.

Colaborar. Es buscar una solución que satisfaga tanto nuestros intereses como los de los demás mediante la cooperación y el trabajo conjunto. Es el modo más sano de enfrentarnos a los problemas y conflictos, pues siempre logra dejar los intereses de todas las partes cumplidos, y hace que nos identifiquemos y encontremos posturas conjuntas. El aprender a colaborar es también una herramienta que nos permitirá hacer amigos y desarrollar relaciones sanas a partir de un comportamiento que promueva la comunicación y la asertividad.

FUENTE:  Habilidades para la vida – Solución de problemas y conflictos  http://www.habilidadesparalavida.net/es/solucion_de_problemas_y_conflictos.html                     (28 de Noviembre del 2012)

Dalton, Marie. “Relaciones Humanas” Cengage Learning Editores, México, 2007.

Léase también:

Eldventir: Fortalecer las habilidades para la vida, jugando.

La solución de problemas y la satisfacción personal

Aprender a tomar decisiones

Relaciones interpersonales: tres factores para la sana comunicación

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 10.0/10 (2 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: -1 (from 1 vote)
Solución de problemas y conflictos, 10.0 out of 10 based on 2 ratings

About author

This article was written by Yosele Angulo Orozco

phản hồi

No Comments

Leave your comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *