Inactividad y obesidad


Recientemente se dio a conocer que México es el país con más niños obesos en el mundo, logrando superar a Estados Unidos. El 29% de las niñas y 28.1% de los varones de 5 a 17 años (alrededor de 4.5 millones de personas) padecen sobrepeso en México.(1)

Tamaulipas, Sonora, ambas Baja Californias, Yucatán, Quintana Roo y el Distrito Federal son las entidades con el mayor número de niños obesos. Los factores son muchos, pero entre ellos se encuentran el alto consumo de bebidas gaseosas (México es el segundo país del mundo en consumo de refrescos), mucho consumo de carne y un alto índice de sedentarismo.

El término sedentarismo es utilizado para referirse al hábito de vivir realizando el menor esfuerzo físico posible; tener inactividad física la mayor parte del día. Tanto por la inseguridad de salir a las calles como por el ilimitado entretenimiento en televisión y la computadora, la vida de muchos mexicanos transcurre así: levantarse, salir de casa camino a la escuela/trabajo, permanecer sentado en el trabajo/escuela, comer, regresar a la casa y seguir sentado haciendo alguna actividad para posteriormente cenar y volver a dormir. La realidad de mucha gente es que ni siquiera llevan a cabo el mínimo ejercicio de caminar 30 minutos al día, ya no hablemos de practicar algún tipo de deporte.

Es posible encontrar espacios donde toda la familia pueda ejercitarse; existen alternativas para diferentes niveles económicos y para todas las edades. El ejercicio diario trae un sinfín de beneficios físicos y psicológicos. Para las personas con obesidad es altamente recomendable, ya que activa todos los músculos de nuestro cuerpo, incluyendo a nuestros órganos y nos ayuda a mejorar la digestión.

El ejercicio mantiene también nuestro corazón saludable -tomando en cuenta que el sobrepeso aumenta la presión arterial- y activa nuestra mente, haciéndonos rendir mejor en nuestras actividades diarias.

Comunmente a los niños con sobrepeso les “perdonan” el hacer ejercicio porque se cansan más rápido. “Continuamente se observa que los niños obesos, a menudo, poseen una falta de confianza en sus capacidades físicas. Se consideran con menor competitividad, coordinación, flexibilidad y resistencia, sin embargo, no se consideran menos sanos, ni menos fuertes, ni menos activos “(2).

Por todos los beneficios que nos da el deporte, es indispensable que a todos los niños, especialmente a los que tienen el problema de obesidad, se les de la oportunidad de ejercitarse.  Es necesario tambén, tomar conciencia de que el ejercicio no debe ser visto como un castigo, sino demostrar (con el ejemplo de la familia) que es una actividad que mejorará la calidad de vida de cualquiera que lo practique.

 

(1) Milenio noticias. <http://tamaulipas.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/0c8c0a130e18f3834a24f0e5db04e2e3>

(2) Facultad de Medicina, UNAM. <http://www.facmed.unam.mx/deptos/salud/censenanza/spi/unidad3/gu11.pdf>

 

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This article was written by Valeria Amezcua

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